El Feed de los Elegidos, el Sesgo de los Ganadores

El Feed de los Elegidos, el Sesgo de los Ganadores

Cada semana alguien anuncia que consiguió el trabajo de sus sueños. El post tiene 200 likes, comentarios de felicitación, y un mensaje implícito de que si haces las cosas bien, alguien te elige.

Lo que no se vé son los otros 150 que aplicaron al mismo puesto, los que también llegaron a la entrevista final, los que también tenían el perfil, la experiencia y la preparación. Los que se quedaron esperando un correo que nunca llegó.

A eso se le llama sesgo de supervivencia, solo escuchas a los que ganaron.

El Feed de los Elegidos

¿Cuántos posts has visto de alguien que llegó a la final de un proceso y no quedó? ¿de alguien que renunció para emprender y fracasó? ¿de alguien que hizo exactamente lo que dicen los gurús de carrera y no pasó nada?

Esos posts no existen, no porque esas historias no existan, sino porque nadie las cuenta. Los que aplicaron al mismo puesto y no quedaron no publican nada. Los que hicieron el mismo cambio de carrera y no les funcionó tampoco. El feed está diseñado para mostrar solo un lado de la historia.

Este artículo no busca presentar como problema que la gente celebre sus logros, lo que pretende mostrar es lo que ese feed hace con tu cabeza cuando lo consumes durante años. Te entrena para una lógica de que tu valor profesional depende de que alguien te seleccione, que un headhunter que te llame, que un comité que te apruebe, que un algoritmo que te muestre o una empresa que te elija.

El Fin de la Era de la Validación

James Altucher, inversionista y autor, declaró en 2013 que «la era de la validación terminó. Ya nadie viene a elegirte. Tú te eliges a ti mismo.»

Su argumento era que las estructuras que antes funcionaban como puertas de entrada, las grandes empresas, las universidades prestigiosas, los gatekeepers de cada industria, dejaron de ser el único camino. Internet, decía, democratizó el acceso. Ya no necesitas que alguien te dé permiso para publicar, para crear, para ofrecer algo.

Una década después, esa tesis se cumplió a medias. Las barreras de entrada bajaron, pero la mentalidad de muchas personas sigue siendo como si necesitaran ser elegidas para avanzar. El problema es el hábito interno de condicionar el siguiente paso a que alguien más lo autorice.

Lo que Realmente Significa Elegirse

Elegirse a uno mismo no es emprender, no es volverse influencer, no es dejar tu trabajo para «perseguir tu pasión.» Esas son formas posibles, pero no son la única ni la más importante.

Elegirse es dejar de condicionar tu próximo movimiento a que alguien te dé permiso.

Es aplicar al puesto aunque no cumplas el 100% de los requisitos, es proponer el proyecto aunque no te lo hayan pedido, es tomar la decisión que tiene sentido para ti aunque el sistema no la valide, es dejar de esperar que un externo confirme que estás listo.

La teoría de la autodeterminación, desarrollada por Deci y Ryan, distingue entre motivación autónoma, hacer algo porque lo valoras, y motivación controlada, hacerlo para ganar aprobación externa. Décadas de investigación muestran que las personas que se mueven desde la motivación autónoma reportan mayor bienestar, mayor persistencia y mejores resultados a largo plazo.

El problema es que la motivación controlada se siente más segura. Esperar a que te elijan tiene la ventaja de que si no funciona, no es tu culpa. Elegirte a ti mismo implica asumir el riesgo de equivocarte sin tener a quién culpar.

El Costo de Seguir Esperando

Hay un costo en pasar años esperando ser elegido y no solo es el tiempo que se pierde. Es lo que le pasa a tu relación contigo mismo cuando tu sentido de valor depende de una validación que no controlas.

Mientras más depende tu autoestima de la validación externa, más inestable se vuelve esa autoestima. Cada rechazo se siente como una confirmación de que no eres suficiente. Cada logro se siente provisional, porque depende de que el próximo evaluador también te apruebe.

Esa dinámica es agotadora y lo más complicado es que desde afuera puede verse como ambición, como profesionalismo, como alguien que «se toma en serio su carrera.» Pero desde adentro se siente como vivir en alerta permanente, esperando el veredicto de un jurado que nunca termina de deliberar.

Qué Cambia Cuando Dejas de Esperar

Jung describió la individuación como el proceso de volverse quien realmente eres, despojándote de las máscaras que construiste para adaptarte. Ese proceso requiere dejar de buscar afuera la confirmación de quién eres.

Eso no significa ignorar el feedback ni aislarte del mundo. Significa cambiar la fuente de tu dirección. En lugar de preguntar «¿qué quieren de mí?», preguntar «¿qué quiero yo?» en lugar de esperar que alguien te abra la puerta, decidir si esa puerta es la que quieres cruzar.

Las personas que acompaño en transición profesional muchas veces llegan con la fantasía de que el siguiente paso aparecerá cuando alguien las descubra. Un headhunter, una oportunidad, un golpe de suerte y parte del trabajo es desmontar esa fantasía, no porque las oportunidades no existan, sino porque esperar pasivamente a que lleguen es una forma de evitar la responsabilidad de elegir.

Las Preguntas que Ayudan

Si algo de esto te resuena, quizás valga la pena hacerte algunas preguntas:

  • ¿Qué movimiento estás postergando porque esperas que alguien te dé permiso?
  • ¿Qué decisión tomarías si supieras que nadie va a validarla?
  • ¿Cuánto de tu energía profesional se va en posicionarte para ser elegido, y cuánto en construir algo que te importe?

El feed de LinkedIn va a seguir mostrándote a los que ganaron. Eso no va a cambiar. Lo que puede cambiar es qué haces con esa información. Puedes seguir esperando tu turno en una fila que no controlas, o puedes empezar a moverte en una dirección que elegiste tú.

Eso se puede hacer siendo empleado. No necesitas renunciar, ni emprender, ni reinventarte dramáticamente. Solo necesitas dejar de condicionar tu siguiente paso a que alguien más lo apruebe.

Si estás en ese punto donde algo te pide moverte pero no sabes hacia dónde, diseñé El Puente: un programa individual de tres meses para distinguir lo que quieres de lo que aprendiste a querer, y construir una dirección que venga de ti.

Carolina 

Lecturas recomendadas

  • Altucher, J. (2013). Choose Yourself. La tesis de que la era de los gatekeepers terminó y que la responsabilidad de elegir tu camino es tuya. Amazon
  • Universidad de Greenwich. Survivorship Bias in Career Advice. «Los que logran mantenerse en su camino son los que aconsejan a la siguiente generación. Los cientos que hicieron lo mismo y no funcionó nunca escriben un post sobre eso.»
  • Deci, E. & Ryan, R. Self-Determination Theory. La distinción entre motivación autónoma (hacer algo porque lo valoras) y motivación controlada (hacerlo por aprobación externa), y su impacto en bienestar y resultados.
  • Jung, C.G. Collected Works. La individuación como proceso de volverse quien realmente eres, despojándote de las máscaras construidas para adaptarte.

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